viernes, 22 de marzo de 2013

Monas de Pascua

 

 
Están mis alumnos esperando esta receta toda la semana, así que hoy no me extenderé mucho como es, por otra parte, mi costumbre.

Con las monas me pasa como con los roscones, que nunca dejo cerrada para siempre la receta, sino que voy experimentando año tras año y casi siempre acabo haciendo dos versiones: una con la mejor receta de las seleccionadas con el tiempo y otra con la de experimentación. Luego voy agregando las mejoras y los cambios que creo que me llevarán a un mejor resultado.

Pues bien, podríamos decir que esta es la mona de este año, la que tiene la experiencia de los anteriores y las innovaciones que siempre se aportan en la “última” receta.

Eso sí, las recetas son todas tradicionales, de la zona de la Vega Baja del Segura. Son recetas de mi pueblo y de pueblos cercanos, lo que pasa es que prácticamente en cada casa, tienen su propia receta, la que hacía la abuela y siguen haciendo las madres y aunque las variantes son muy pequeñas, a mí me gustaría experimentarlas todas, es por eso, que no tengo una sola receta de monas, sino varias que me gustan mucho.

Por ejemplo, este año, dudaba entre publicar ésta que publico y otra receta que también he hecho estos días, de otra mona más densa, “más apretá” como dice mi familia.

Y es que la diferencia es la cantidad de huevos o de aceite, pero el resultado es tan rico en ambos casos, que tuve que someter a votación qué receta era la mejor y aun así, no pude obtener un verdadero resultado, a unos les gusta más una y a otros otra.

Para mí, que la mona más apretá está más buena, tiene un sabor más intenso,  pero es cierto que la textura de esta mona más suave, es más apetecible. En fin, que como veis, ni yo misma me aclaro, pero había que decidirse y bueno, aquí tenéis una mona blandita y rica, que dura tierna muchos días y que no es difícil de hacer.

Espero que os guste y que la hagáis, porque las masas necesitan experiencia, es su mayor requisito, por lo demás, con buenos ingredientes y buenas prácticas, casi todas las monas son excelentes.

 Vamos allá.

Ingredientes (para ocho o diez monas, tamaño plato):
 
 
Un kilo de harina de fuerza
300g. de azúcar
4 huevos
Un limón
Una naranja
100g. de levadura fresca
250 ml. De leche
90ml. De aceite de oliva

Elaboración:
Empezaremos la noche anterior a cuando queramos hacer las monas, preparando un poco de masa madre.
Para ello, mezclaremos 200 g. de la harina, con 25g de levadura, media cucharadita de azúcar y 180 ml. De agua tibia.
Removemos y dejamos fermentar toda la noche.


A la mañana siguiente, herviremos la leche con un trozo de piel de limón. Si nos gusta, también podemos hervir un palito de canela. En esta ocasión, yo sólo le puse limón.

Una vez hirviendo, apartamos del fuego y dejamos entibiar manteniendo en infusión la piel de limón.
 
 
Cuando está tibia, colamos la leche y ya en un buen recipiente, a poder ser de barro, procederemos a hacer la masa.

Deshacemos la levadura sobre la leche
 
 
Añadimos los huevos batidos, una cucharadita de zumo de limón y la masa madre

 
Añadimos también el azúcar y las ralladuras de limón y de naranja, una cucharadita de cada ralladura será suficiente.
 
 
Y ahora empezamos a añadir el aceite y la harina alternativamente y de poco en poco, hasta que vamos consiguiendo una masa estable.

No hay que emplear toda la harina necesariamente, sino que iremos añadiendo la necesaria, dejando siempre la masa, más bien blanda que dura, algo pegajosa.

 

 
Cuando vemos que la masa se va separando de las paredes del recipiente (ver las sutilezas de los cambios en las diferentes fotos), dejamos de añadir harina.

Normalmente van a emplearse los 800 gramos que teníamos de harina, pero lo importante es que sepamos el punto de la masa por otros signos, no sólo por el peso de la harina.

En cuanto la masa no resulte pegajosa en exceso y nos permita trabajarla, la pasaremos a la superficie de trabajo y amasaremos hasta que la masa se va haciendo más manejable. Si es necesario, añadiremos a la mesa de trabajo algo de harina, pero si vemos que va a necesitar más, es mejor usar aceite, la masa no se pegará y no estaremos añadiendo harina, pues el exceso de ésta, hace que luego nos salgan las monas duras.
 
 
Una vez formada una bola, dejaremos a resguardo de corrientes, en un recipiente grande, que permita a la masa doblar o triplicar su volumen.

Si encontráis difícil resguardar la masa, taparla con una manta o mantel grande, envolviendo todo el recipiente. De esta forma, la masa irá subiendo mejor.

Mientras tanto, podemos preparar unos cuadrados de papel vegetal en donde colocaremos después las monas para que vuelvan a fermentar.

De una lámina tipo, salen cuatro cuadrados.
 
 
Y llega el momento, pasadas dos o tres horas, en que la masa ha triplicado.
 
 
Observad cómo desborda del recipiente. Ha hinchado bastante y es momento de pasar la masa de nuevo a la superficie de trabajo que enharinamos.
 
 
La masa está ahora más manejable, aunque suave. Amasamos con cuidado, sin añadir harina en exceso y dividimos en porciones para formar nuestras monas.

Formaremos las monas, algo achatadas, no hagamos “bolas” porque luego cuesta más hornear por dentro.
 
 
Si vamos a poner huevo, este es el momento. Colocamos huevos cocidos bien dentro de la masa, para que luego, cuando hinche, sigan estando sujetos a la mona.
 
 
Aquí podéis también experimentar con fantasía. Podemos pintar los huevos de colores, luego os doy una fórmula fácil. Podemos también, encerrar el huevo en una especie de rejilla de masa, colocando rulos, como cigarrillos de masa  encima del huevo, podemos hacer formas con la masa  y formar los dragones, en algunos lugares típicos, con el huevo en la boca, etc.

Una vez todas las monas formadas, dejamos subir de nuevo hasta que doblen aproximadamente  su tamaño.
 
 
Y es entonces y sólo entonces, cuando pintamos con huevo batido y espolvoreamos con azúcar a nuestro gusto, antes de hornear.

Me contaba ayer un alumno, que una abuelita tenía un verdadero arte para formar dibujos con el azúcar sobre la mona. Y entonces recordé que es cierto, que yo las he visto con dibujo en espiral, con rayas, en fin, todo un ritual que por desgracia se está perdiendo.

Ya había hecho las monas, si no, seguro que habría intentado experimentar con esos dibujos.
 
 
Como veis, me limité a espolvorear abundantemente con azúcar.

Y ya está, metemos en el horno a fuego bajo, repito: fuego bajo, entre 160 y 170 grados máximo. Insisto en esto porque es fácil que se nos quemen por debajo, sobre todo si  usáis hornos de butano y llama.

Al cabo de 10 ó 15 minutos, veréis las monas doradas y es cuando hay que sacarlas del horno.

No las sometáis a cambios bruscos de temperatura, más bien dejarlas cerca del horno en rejilla para que vayan enfriando pero no con cambios bruscos.

 
Si os dais cuenta, el tamaño no permite introducir en el horno más que dos monas y en todo caso, en las esquinas, alguna pequeña, pero no tengáis prisa, es preferible llevarse el tiempo que necesitan, que no que se nos peguen y no puedan hornearse como deben.

El corte demuestra lo tierno de la miga, mientras el aroma es estupendo, a mona de toda la vida
 

 
Salieron ocho monas grandes y tres pequeñitas
 
 
Una vez frías, las envolví individualmente en film transparente y tres días más tarde, las que quedaban, que no eran muchas, estaban tiernas como el primer día.
 
 
Podéis variar la proporción de huevos y en vez de cuatro, poner seis. También podéis variar el aceite, echando hasta 150ml. Para las mismas medidas. Las monas os saldrán buenas si respetáis los tiempos de levado y el amasado, sin agregar mucha harina.

 
Un año más, todo un éxito entre los amigos y familiares.
 
 
Y es que solas, o con chocolate, están estupendas.

 

 
Feliz primavera amigos.

P.D.

Os prometía una fórmula para pintar huevos y es la siguiente:
Ponemos en un vaso de agua, una cucharada de vinagre y unas gotas de colorante a nuestro gusto.
Introducimos los huevos cocidos en el vaso y saldrán coloreados.
Si queremos añadir dibujos de fantasía, pegaremos sobre los huevos, adhesivos que formen lunares, corazones, mariposas, etc. Y meteremos en el colorante.
Luego sacamos y despegamos los adhesivos, que nos dejarán marcados los dibujos.
Es más bonito colorear huevos blancos, con los morenos los colores no se lucen tanto, lo que pasa es que es difícil ya encontrar huevos blancos.
Hay muchas páginas en Internet que dan fórmulas parecidas, yo esto lo he aprendido de ellas.
Un abrazo.
 

 

37 comentarios :

  1. QUerida Viena:

    QUé receta tan linda, tan cuidada.Sí entendí bien ¿el huevo se pone cocido cuando se desea que lleve? ¿Qué pasa si se le pone crudo? Yo he visto recetas de panes de pascua en forma de trenza y lleva el huevo sin cubrir. Me gustó mucho esta receta.
    Abrazos

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  2. Buenas noches (aquí) querida Carmen. Verás la historia es que el huevo se pone en realidad crudo. Antiguamente, la tradición decía que había que romper el huevo sobre la cabeza de tu pareja o amigo, en fin, con quien compartías la mona. Era entonces una sorpresa, comprobar si el huevo estaba cocido o no y en este caso, la persona se manchaba de huevo. Pero las monas se hornean en unos pocos minutos, insuficientes para que el huevo quede cocido, y hoy ya no se estila gastarle esa broma a nadie, de mancharle toda la cara con la yema y por tanto se coloca el huevo ya cocido.
    A mi personalmente me gustan más las monas sin huevo, porque las de huevo salen de otra forma, más duras y se pega al huevo mucha masa, en fin, que prefiero las monas solas, pero es verdad que si somos fieles a la tradición, ésta manda que sean con huevo y que el huevo esté sin cocer.
    Me alegro de que te haya gustado la receta y también y mucho, de poder saludarte.
    Te mando un abrazo y un beso grande.

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  3. HOLA VIENA, QUÉ INTERESANTE RECETA ESTA Y QUÉ LINDO QUE SE CONSERVEN ESTAS TRADICIONES. AQUÍ EN CHILE NADIE HACE ALGO ASÍ, LO QUE SE USA ES COMPRAR HUEVOS DE CHOCOLATE EN EL SUPERMERCADO. TOMA SU TIEMPO HACER ESTAS MONAS, PERO SÍ QUE VALE LA PENA. Y AUNQUE NUNCA LAS PROBÉ, CREO QUE PREFIERO ASÍ SENCILLAS SIN EL HUEVO ADENTRO. UN BESITO

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    1. Pamela, encantada de saludarte de nuevo. Seguramente en Chile tiene que haber algo parecido, tengo entendido que hay pastelería muy rica y estas monas, a fin de cuentas, no dejan de ser unos bollitos suaves y ricos.
      Un día te animas y las haces, verás que satisfacción tenerlas así bonitas y aromáticas sobre la mesa.
      Un beso grande.

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  4. Nosotros preferimos las monas sin huevo como tú pero es cierto que con huevo son más tradicionales y llaman mas la atención. Hace poco publicamos la mona o toña de Alicante que hoy nos traes, aunque sí te soy sincero tengo que probar con ese prefernento, estoy seguro que ahondaré en sabor. Que espectáculo!

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    1. Hola Carlos, desde mi punto de vista el prefermento las mejora muchísimo, de hecho, aunque experimento muchas recetas de monas, cada nueva que me parece interesante, siempre añado el prefermento, creo que están mucho mejor con él. Veré esa entrada que mencionas, últimamente estoy un poco alejada de toda la Red, pero tu blog no me gusta dejarlo mucho, porque siempre encuentro cosas super interesantes.
      Un abrazo y gracias por venir.

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  5. Hola Viena. El año pasado hice monas, aunque con otra receta y me quedaron bastante bien pero estoy deseando probar con la tuya a ver qué tal. Me encantaría poder ir a alguna de tus clases y aunque vivo en Alicante ,por ahora ,lo tengo un poco complicado por el tema de los niños, pero seguro que en un futuro se arreglará. Me gusta mucho tus recetas y sigo tu blog porque me lo comentó un alumno tuyo. La receta, bueno, las recetas de la pericana me parecieron espectaculares.
    Un saludo
    Raquel
    Las recetas de Raquel

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    1. Querida Raquel: Seguro que habrá ocasión de que nos conozcamos. El sabado justo tuvimos un curso de tartas, a veces es solo un día, en fin de semana, y a lo mejor incluso estoy pensando en hacer algo con los niños, que sería genial. En fin, gracias por tus palabras y ya verás si pruebas estas monas como te gustan, aunque como digo en la entrada, si se respetan los fermentos, creo que todas las recetas salen muy bien.
      Un abrazo.

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  6. Esta es la mona que me gusta...que tierna se ve...una delicia, gracias por la receta y el paso a paso...besos

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    1. Gracias a ti Nuria por el comentario. Un abrazo

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  7. En mi pueblo siguen con la tradición de estallar el huevo en la cabeza, es divertido hasta que te toca el blando. Muy ricas las monas.
    Besos de sal dorada

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    1. Gemma, sí, hay que imaginar la cara de chasco si te toca el huevo blando. Aquí yo creo que ya se ha perdido eso, el huevo se pone ya cocido en la mona, pero bueno, la tradición es tradición.
      Gracias por tu comentario y un abrazo.

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  8. ¡Qué ricas, Viena!, y que buenos recuerdos pascueros de la infancia, cuando nos ibamos al río a "comer la mona". Eso sí, la mona por un sitio, el huevo duro por otro, el tomate, la longaniza de pascua, la sal y la cantimplora con agua... y a pasar la tarde comiendo y jugando.
    Creo que ya te lo he dicho alguna vez, pero entrar en tu blog me relaja y me activa el optimismo. Ultimamente, por el trabajo, casi ni visito los blog que me gustan, ni actualizo como me gustaría, ni devuelvo las visitas... pero me resulta un poco "duro" (aunque sea por otro motivo) ponerme otra vez delante del ordenador.
    Solo el manosear los alimentos, y cocinar, aunque sea una simple tortilla, me relaja y me reconcilia conmigo mismo. Un abrazo.
    Por cierto, y hablando de reconciliación, cómo va la perra nueva, se ha reconciliado con los "humanos".

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    1. Vaya Oteador, otra vez te he tenido que rescatar de la carpeta de Spam, yo no sé qué pasa con nuestras cuentas, siempre igual.
      Pues por partes: me encanta que digas que entrar en mi blog te relaja, fíjate que es el bálsamo que supone la cocina para nosotros, así que eso quiere decir, que algo de nuestra cocina transmitimos también aquí en la Red. Yo tampoco tengo últimamente mucho tiempo para recorrer los blogs que me gustan, pero esto va así, por épocas y el trabajo hay que atenderlo cuando aprieta, para poder luego hacer otras cosas.
      Los recuerdos de la pascua mona son también para mi buenos recuerdos, qué jóvenes éramos y qué bien lo pasábamos.
      La Semana Santa era la época en Orihuela mejor para nosotros, los jóvenes, porque no teníamos hora de regreso a la casa, con la excusa de las procesiones, podíamos llegar pasadas las doce, ya ves, ahora a veces es a esa hora cuando salen.
      Y sobre la Trufa, está mucho mejor. Claro, con nosotros, sus personas cercanas, está totalmente bien, pero cuando llega un extraño, o incluso alguien que sin serlo, no es de la casa, se pone en alerta y se escapa al fondo, asustada. Dicen los adiestradores, algunos amigos que conocemos, que el miedo es lo más difícil de corregir en los perros maltratados, que es muy difícil que eso se le quite. Qué vamos a hacer, la adoramos y eso parece tranquilizarla, pero es realmente una perra difícil, porque su defensa es el ladrido, y ladra mucho.
      Le daré un achuchón de tu parte Oteador.
      Un beso grande para ti y tu chica

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  9. !!Hola hermosa!! yo las prepararé para el fin de semana y así estarán tiernas el dia de Pascua. Nunca las había hecho con masa madre, lo voy a probar seguro que deliciosas . Ya te cuento. Besos

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    1. Mi querida Sol, yo también haré otra vez monas, eso seguro, este año me adelanté porque tenía a los alumnos esperando la receta, pero ahora me tocará hacer otra vez. No importa, porque es muy disfrutable, ya lo sabes.
      Prueba con la masa madre y verás como ganan en sabor y en textura.
      Un beso grande.

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  10. Te han quedado fantásticas, me encanta probar recetas nuevas y estas tuyas tradicionales me gustan. Aquí me quedo como seguidora y esperando a las apretás jajaja

    besos

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    1. Asj jajaja, así que esperas las apretás, bienvenida a este espacio. Verás muchas recetas tradicionales, aunque de vez en cuando, zas, nos lanzamos también al futuro.
      Un abrazo

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  11. Mi querida Viena! Qué lujazo de monas!!!! Sabes, vi la receta de Carlos el otro día y descubrí que la mona de pascua o toña también es el "panquemao" que le vuelve loca a mi suegra y que se trae cada vez que va a casa de su amiga Inés en La Font (Valencia).

    La voy a hacer seguro segurísimo, pero ya que he visto la de Carlos antes, compararé las dos recetas a ver cual me "gusta" más. Lo que sí voy a realizar seguro es el prefermento. Con prefermento todo sale y sabe mucho mejor.

    Ah! Y yo sin huevo jeje

    Un besote!!!!!

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    1. Querida Laura: No he tenido tiempo todavía de mirar la receta de Carlos y me interesa mucho, como digo en este post, me gusta probar todas las recetas. Espero que nos cuentes el resultado de tu comparación vale?
      Me alegra mucho verte por aquí. Un beso

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  12. Me despiertas, como al Oteador, unos magníficos recuerdos con la historia de las monas. Cuando vivía en Alicante, de niño, íbamos al castillo de San Fernando a comer las monas. Y fíjate, que como yo era un niño acetonúrico y me tenían limitadísimos los huevos en la vida diaria, ¡lo que más me gustaba de las monas era el huevo duro!.

    Besos

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  13. Así pasa siempre, nos llama más lo prohibido. Me alegro de que se hayan despertado esos recuerdos.
    Un abrazo y gracias por venir.

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    1. Hola Viena acabo de descubrir tu blog hace muy poco y me ha encantado, estoy aprendiendo mucho de el. Queria preguntarte si los ingredientes del prefermento, se los restas a los demás ingredientes o por el contrario se pesan aparte y también abusando de tu amabilidad en que influye la cantidad de aceite y huevos en el resultado final de la masa. Muchas gracias.Amalia.

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    2. Buenas noches Anónimo. Muchas gracias por tu comentario sobre el blog.
      Respecto a las monas, te contesto:
      Sí, los ingredientes del pre-fermento los resto de los ingredientes totales que he indicado. Y sobre tu segunda pregunta, el aceite o los huevos, ambos como parte grasa de la masa que compone la mona, influyen en el sabor, en la textura y en el resultado en general, pero de forma tan sutil, que no podemos hablar de grandes diferencias. Yo no consigo poner de acuerdo a mi familia sobre cómo les gusta más. Incluso unos años parece que les gusta más con más aceite y otros con menos, no hay consenso. Creo que hay que ir probando hasta encontrar la receta justa que más nos guste.
      Espero haberte ayudado y por aquí sigo por si tienes más preguntas, responderte con mucho gusto.
      Un abrazo

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    3. He hecho estas monas y son las mas ricas que he probado, y he probado muchas. Tuve un pequeño problema una vez formadas al levar se pusieron con un aspecto muy feo como rotas , y se desparramaron un poco. No les dio ninguna corriente de aire, ni recibieron ningún golpe ni manipulación, no se que pudo pasar.Si tu tienes alguna idea de porque me ha ocurrido que me lo dijeras, porque el sabor y textura eran fantásticas, pero el aspecto no. Muchas gracias. Un beso. Amalia.

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    4. Amalia, me da la impresión por lo que cuentas, de que subieron demasiado rápido o con mucho calor o en exceso, que las dejaste demasiado tiempo. ¿Cuánto tiempo estuvieron para este levado? ¿Hacía mucho calor?
      No se me ocurre qué otra cosa pudo suceder.

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    5. Viena, con mucho calor no subieron tempera ambiente. Si tienes mucha razón que subieron muy rápido , me quede sorprendida porque normalmente les cuesta muchísimo subir, no se porque. Bueno pronto las repetiré otra vez. He llegado a pensar si me equivoque al pesar la levadura poniendo mas cantidad de la cuenta y por eso me ocurrio. Muchas gracias por todo. Un beso. Amalia.

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    6. Pues ya me cuentas la próxima Amalia, seguro que te salen mejor.
      Un beso.

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  14. una vez probe una mona con la masa de chocolate y supertierna estaba buenisima, si le pongo chocolate puro valor le tengo que quitar racion de harina verdad.gracias

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    1. Muy interesante Silkospe la mona de chocolate, eso lo tengo que probar. Y sí, sustituyes el cacao puro por la harina correspondiente. Cuéntanos qué tal te salen.
      Un abrazo

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  15. Holaaa!!! voy a preparar tu receta, estas monas tienen una pinta estupenda!!
    La duda que me surge es que diferencia hay entre poner los huevos y aceite que dices al principio de la receta y los que nombras al final que dices un máximo de 6 huevos y 150 ml de aceite.
    Un saludo y muchas gracias!!

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    1. Hola Jennyfer Lopez, como explico en el post la diferencia es sutil, unas monas salen más apretadas, más densas, las que tienen más aceite y las de esta receta salen más livianas, más blanditas y suaves. Pero la verdad es que como explico aquí, no hay forma de saber cuáles están más ricas, a unos les gusta más así y a otros asá, pero las monas salen bien de las dos maneras, es cuestión de que pruebes una receta y luego otra, para poder comparar, pero vamos, no es mucha la diferencia.
      Me gustaría que nos contaras cuando las hagas, que tal te han salido.
      Saludos

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    2. Hola de nuevo Viena!! quería darte las gracias por la receta y tu ayuda, me han salido unas monas espectaculares, eso si hice 6 y salieron gigantes jaja. Nada más sacarlas del horno he ido a llevarle una a mi abuela que la tenemos malita pobrecita y dice que es la mejor mona que ha probado nunca jaja supongo que algo tendrá que ver el amor que nos tenemos pero la verdad que han quedado riquísimas, invito a todo el mundo que no haya hecho la receta a probarla, de verdad, yo era la primera vez que hacía una masa de este tipo y estoy super contenta, no pensaba que me quedarían tan buenas. Al final las hice con 6 huevos y 150ml de acetite, un abrazo enorme y millones de gracias!!!

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    3. Me alegro mucho Jennyfer Lopez de tu éxito. Ahora ya verás que le irás cogiendo el punto cada año y conseguirás tus propias monas excelentes.
      Muchas gracias por venir a contárnoslo, siempre es una alegría.
      Un abrazo

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  16. Buscando recetas de toñas, he encontrado tu blog y me han dado ganas de ponerme manos a la obra ;) Pero tengo una duda, ¿son 100g. de levadura? En el prefermento son 25g., ¿le echas el resto cuando se agregan los 800g. de harina restante?
    Gracias por adelantado :)

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    1. Acabo de volver a leer la receta, fallo mío. Problema solucionado ;)

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    2. Cris iba a responderte, si, son 100g: 25 que pones en el pre fermento y el resto en la leche tibia, al día siguiente, como dice el paso a paso.
      Espero que te salgan ricas, mirando ahora de nuevo la receta, también a mi me han entrado ganas de ponerme jeje.
      Buenas noches y un abrazo

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